20 de agosto de 2007

back... again

Creo que una vuelve un poco cambiada de cada viaje, capaz es simplemente el paso del tiempo y el correr de los días, o será que de viaje, una dedica más tiempo del habitual a pensar. Tal vez sea que uno se choca con otras realidades y se da cuenta de la cantidad de opciones disponibles que existen, diferentes planes de vida, formas de tomar las cosas, de cada viaje siempre se vuelve un poquito cambiado y eso está bueno.

Vengo viajando bastante, a veces planeadamente, a veces no, a veces atolondradamente y a veces demasiado organizadamente, pero lo interesante es que siempre una se cruza con gente nueva, que vive distinto o demasiado parecido a mi forma. El contraste siempre sirve, pero reconocer en el otro lo que uno tiene incorporado como propio, es más útil todavía.

No tengo mucho que decir salvo eso, lo bueno de encontrarse fuera del sistema de seguridades que uno supo armarse, así sea por pocos dias o varios meses. Encontrarse deconstruyendo verdades que uno se había generado y sostenían algún tipo de estructura.

Esta vez, supongo que logro entender que uno puede formarse en grupo. Algo así como que la particularidad de cada uno no es necesariamente anterior a la del grupo, sino que la individualidad puede ser construida entre todos. Por poco novedoso que suene, es un descubrimiento para mí.

Basta de cháchara, me voy a dormir

9 de agosto de 2007

políticamente incorrecta

Que me interesa la política no es una novedad. Lo que resultó novedad ultimamente es que me interesé por la práctica política, veo de cerca lo que los politólogos llaman empiria y me divierte, debo confesar.

No sé si seguiré trabajando mucho tiempo más en política, entre tanto me gusta ver cómo funcionan algunas cosas. Es un poco difícil a veces mantenerse firme en lo que hizo despertar algún interés por la política, sobre todo cuando se tiene una visión clásica del asunto. (clásica por griega, vale aclarar)

Supongo que todas las carreras y todos los trabajos tienen un poco de eso, y todos tenemos un poco de miedo a mutar, de estudiantes esperanzados con vocación de servicio a agentes burocráticos estatales o lisa y llanamente, garcas de la actividad privada.

También pensé que era mucha la gente con algún grado de responsabilidad social y compromiso social, y encontré unos cuantos, entonces pensé que lo que hacía falta era organización, pero vengo a descubrir que detrás de toda organización (hasta la más aparentemente inofensiva) hay intereses creados y móviles más o menos sutiles, dependiendo del caso. Lo cual tampoco está mal, no vamos a afirmar que nuclearse en torno a intereses específicos esté mal, simplemente digo que muchas veces esos intereses no me parecieron acordes a algún bien común, o no compartí la noción de 'bien' o de 'común'.

No estoy denunciando nada, ni descubriendo nada nuevo, estoy pensando mientras escribo, sólo eso. Ahora bien, visto esto, pensé en dedicarme a la teoría, al marco político técnico, también desde ese lugar se puede ayudar a la práctica, pero no puedo predicar un republicanismo participativo si yo misma no participo. Participar políticamente implica varias cosas, además de embanderarse en un color partidario y en una serie de ideales que no son nocivos, sino vagos y amplios, con una operatividad limitada y desconocida, y ahí está el peligro de todo.

Sobre no participar, además de ser contrario a varias de las teorías que defiendo, es bastante tonto denunciar lo malo de todo, indignarse y despues escudarse en algo tan cobarde como "yo podría hacer mucho pero en un ámbito tan sucio no me meto", bien, aplausos al eséptico que piense que para accionar y mover algún tipo de ayuda al tipo que vive a la vuelta de la esquina, necesita el espacio acéptico de un quirófano. Si esperamos las mejores condiciones para la acción, nos morimos en la pasividad, además de abrir paso a quienes justamente, no tengan interés por ayudar.

Hace muy poco que milito, aunque soy militante a mi modo, nada de la vida por el partido, ni matonerías ni folleterio por las calles, el corazoncito técnico sigue vigente. En este corto tiempo encontré la militancia bastante más complicada de lo que pensé. Parte del problema de vivir con exceso de teoría, cuando una ve la práctica, se asombra. En fin, pensaba esperar un grupo de entusiastas y encontré algunos, pero encontré también mucha gente muy perdida, sin idea de qué hacer más que obedecer algún otro esperando algún beneficio.

No puteo contra la política ni contra los políticos, al contrario, admiro poder jugarse de esa manera, por un partido, por un ideal y sobre todo, poder superar el riesgo de desvirtuar al joven servicial en el gordito coimeado. Sé que me falta mucho por aprender, probablemente años de militar, ver y dejar de ver muchas otras cosas. No creo que la militancia ni la práctica política cambien, francamente no, pero creo que está bueno que haya gente que pretenda hacer lo que hace de buena fe, parece que no los hay, pero yo encontré un par...